CUIDADOS DE LA PIEL

La piel es un órgano del cuerpo, ocupa una superficie de 1.5 m2; nos recubre por completo, nos protege del agua, del frió y demás sustancias indeseables que pululan en torno. Mantiene dentro del cuerpo el calor y diversos líquidos. Es el suelo (la tierra) donde crecen uñas y pelo. Las glándulas sudoríferas del organismo, los residuos solubles en agua (el sudor es semejante a la orina, cuando se suda mucho, se orina poco y viceversa)

La piel es un órgano sensorial reaccionando al tacto, a la presión, al dolor, al calor y al frió. Es capaz de absorber algunas sustancias, en especial las solubles en aceite, como las esencias, al aplicar tratamiento con esencias; pueden éstas ofrecerse al paciente para que las use como perfume, s1 le atrae, perfume y remedio al mismo tiempo.

El uso de las sustancias aromáticas se remonta a más de cinco mil años, los egipcios fueron los primeros en utilizarlos como cosméticos, emplastos, óleos aromáticos, ungüentos faciales.

Los aceites esenciales son sustancias orgánicas o naturales que trabajan en armonía con las propias fuerzas del cuerpo. Para que las sustancias surtan efecto es necesario vivir de acuerdo con las leyes de la naturaleza.

Así como la piel ser protegida de la contaminación atmosférica (polvo, humo, sol, falta de capa de ozono), también hacerlo contra la contaminación interna:

La salud de la piel depende primero de la sangre que es su alimento. La salud de la sangre guarda estrecha relación con el zumo que resulta de lo que uno come. En segundo lugar la salud de la piel depende del buen funcionamiento del sistema linfático, del fluido extracelular y cada una de las células del cuerpo. Comer mal o comer en exceso, lleva a una congestión tóxica de todos esos fluidos, con la que las células de la piel se vuelven lentas e ineficaces por falta de oxigeno.

Al ser la piel un órgano eliminador, el cuerpo trata de deshacer toxinas por medio de ella, así aparecen el acné y otras afecciones cutáneas.

Los aceites esenciales como el Ilang - Ilang son absorbidos por la piel, penetra hasta la última capa de la dermis y luchan eficazmente por hacer desaparecer estas afecciones.

La salud de la piel depende de regímenes no tóxicos de alimentación: productos libres de adictivos químicos, de sacarosa (azúcar refinada) y de sal. En general se debe prescindir de bombones, caramelos, galletas, pasteles, café alcohol, etc. Pueden en cambio tomarse sin restricción toda clase de cereales, verduras frutas, legumbres y proteínas vegetales.

Es bien sabido que en el estado del cuerpo influye el estado de la mente. La piel no se exceptúa de esta regla; de hecho la piel del rostro es el reflejo más claro de nuestro estado mental presente y pasado. A lo largo de los años dejan en ella sus vestigios el pesar, las depresiones, la ansiedad, el hastío, el miedo, la apatía, así como las satisfacciones, la risa, la ternura, la dicha.

La paz y la felicidad dan a nuestros rasgos, por poco agraciados que sean una vida y esplendor que ningún aceite o tratamiento facial es capaz de imitar. Hoy en día es inevitable el estrés, las preocupaciones, hay individuos excesivamente ocupados y estresados, lo cual repercute en su estado de piel -generalmente grasa -, porque tienden a comer más y sufren de estreñimiento. Para estas personas el uso de Hilan - Hilan proporciona alivio inmediato. Un cambio de régimen es indispensable para una verdadera mejoría.

Una piel grasienta en partes y seca en otras, corresponde muchas veces a un cuerpo que como excesivamente, lo cual es una forma de subalimentación. La ira y la frustración resultan perjudiciales para el hígado; al inhibir la asimilación de los alimentos, se hace dificultosa y la piel se reseca. En resumen, la ira seca la piel. Hilan - Hilan corrige el desequilibrio en la relación mente - cuerpo, devolviendo a la piel su estado natural.

EL PRANA Y LAS ESENCIAS

La humanidad ha otorgado un lugar importante a los perfumes: desde la Antigüedad, el hombre ha sabido extraer de las plantas y flores esencias balsámicas IONIZADAS E IONIZADAS. Los perfumes naturales llevan prana, bioelectricidad. El perfume es un elemento capital - y espirituoso- de la vida de la planta.

Su función es doble: por una parte a los insectos himenópteros que va a coger el néctar y aseguran la fecundidad, y por otra actúa negativamente: rechaza, o incluso destruye, ciertos microorganismos o insectos parásitos, a veces a gran distancia. Un perfume agradable nos incita a respirar profundamente, sin duda porque nuestro organismo ¨sabe¨ que nos es favorable. Aspirar el perfume de las flores es entrar en comunión con la naturaleza. El que ha aspirado, aunque sólo fuese una vez en su vida, el perfume del matorral corzo, nos podrá comprender. La aromaterapia, es decir, el tratamiento de ciertas enfermedades mediante olores balsámicos, conoce actualmente un auge creciente. ¡En cierta medida es una supera homeopatía! Por lo demás, si no nos engañan nuestros recuerdos, Hahnemann, el fundador de la homeopatía, utilizaba al final de su vida disoluciones cada vez más altas: había llegado a hacer que los enfermos olfatearan el producto. Observemos que tan sólo las esencias balsámicas naturales son activas; las esencias sintéticas naturales no son activas; las esencias sintéticas no producen estos efectos. Según los promotores de la aromaterapia, la esencia vegetal natural difunde rápidamente sus virtudes a través de todo el organismo, gracias a su sutileza y a su vida eléctrica.

Transportada en la corriente sanguínea, la esencia aromática vegetal ionizada embebe o impregna los menores rincones orgánicos, vitalizan poderosamente las células polarizadas y despotencializadas, colma las carencias electrónicas volviendo a cargar los ¨acumuladores¨ bioelectromagnéticos, deflocula por resonancia vibratoria la galaxia celular, disolviendo las sustancias viciosas y mórbidas de los humores. Oxida los restos tóxicos de los metabolismos, aumenta el BALANCE ENERGÉTICO, desbloquea el mecanismo de las oxidaciones orgánicas y de la autorregulación, llega así a los pulmones y riñones donde es respectivamente exhalada y secretada SIN DEJAR RASTRO. Al purificar las células, las poderosas cargas electrolíticas del aroma vuelven.


A lanzar por inducción las ondulaciones vibratorias y restablecen los intercambios electrosanguíneos fuera y dentro de los tejidos.
La absorción y acumulación del prana están bajo el control del pensamiento, porque es éste quien rige la práctica del pranayama.

TERESA CAVANZO G.
Trabajadora Social
CENTENA Centro de Tecnología Natural Vereda Calucé - Palmira, Valle del Cauca, Colombia Cel. 300 229 4509 -E-mail: ylangco@yahoo.com
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